¿Qué es un Cavernoma?

Malformación Cavernosa

 

Sinónimos

Angioma Cavernoso

Hemangioma cavernoso

Cavernoma

 

Veamos la traducción de un informe publicado en enero de 2003 sobre la descripción del cavernoma (yo lo tengo en el cono medular).

 

Las malformaciones o los angiomas vasculares son colecciones localizadas de los vasos sanguíneos que son anormales en estructura o número, conducen al flujo alterado de la sangre, y no son cancerosos (nonneoplastic). La mayoría de las malformaciones vasculares están presentes en el nacimiento (congénito)

Son clasificadas típicamente por tamaño, la localización, y el tipo de cambio, siendo lo más común cuatro telangiectasias capilares, malformaciones cavernosas, malformaciones venosas, y malformaciones arteriovenosas. Las malformaciones vasculares son esporádicas y solitarias en la mayoría de las personas afectadas, no obstante existen registros documentados de formas dominantes autosomaticas también.

 

Malformaciones cavernosas

Las malformaciones cavernosas son vasos sanguíneos dilatados que se caracterizan por la multiplicación de dichos vasos, haciendo que la sangre fluya muy lentamente por ellos. Los espacios vasculares llenos de sangre, están rodeados por las paredes del vaso sanguíneo que no tienen bastante músculo liso y material elástico, así que no son fuertes y no consiguen dejar de estar dilatados. Las malformaciones cavernosas se pueden situar en cualquier parte del cuerpo, incluyendo el hígado, el recto, el riñón, los ojos, los nervios, la médula espinal y el cerebro. Las malformaciones del cerebro y de la médula espinal serán resumidas aquí, pues tienen gran potencial para los síntomas serios.

 

Las localizaciones en la médula espinal son más comunes en la población del adulto que en niños.

 

Cuando una asociación de más de una malformación existe en la misma persona, la hemorragia es más común.

 

Hasta aquí lo que he podido acabar de traducir sobre lo que és un Cavernoma (por que Google traduce, pero no demasiado bien, ya sabéis)

 

Los Angiomas Cavernosos hasta hace unos años eran lesiones poco frecuentes de encontrar en la clínica y sólo la incorporación de la Resonancia Magnética Nuclear (RMN) ha permitido diagnosticar un número creciente de casos acercándose a la frecuencia de las series de autopsias, estimándose en la actualidad su frecuencia en un 0,4% (14). Esto representa en nuestro país unas 59.000 personas que alojan cavernomas en su Sistema Nervioso Central, de las cuales entre 5.000 y 10.000 los alojan en la región de la fosa posterior, y en lo inmediato, un porcentaje de ellas planteará desafíos terapéuticos a los neurólogos y neurocirujanos que deben diagnosticarlas y tratarlas.

 

Su localización en una zona anatómica, extremadamente compleja y que requiere estrategias y procedimientos quirúrgicos muy bien planeados y ejecutados, lo que implica un tratamiento con un riesgo intrínseco elevado y que en ausencia de un conocimiento de experiencias previas, crea en el médico tratante la sensación de que es un tratamiento que no es conveniente asumir.

 

(Estos dos últimos párrafos fueron extraídos de otra página web, pero trata del mismo problema añadiendo la problemática a la hora de tratar dicho caso)

 

A mi no pueden operar, lo tengo muy difícil, por no decir que es imposible que eso ocurra.

 

Habréis leído que estas cosas suelen pasar en niños o bebés y que la mayoría de los casos desaparecen solos cuando el niño llega a cumplir los 5-7-9 años de vida. Bueno, no puedo decir que sea mentira, pero yo por desgracia conozco personas, algunas ya con muchos años, vamos, abuelos, que la padecen aún, yo la padezco. Nada de lo que me salió al nacer desapareció, al contrario, aún me salieron más.

 

Con esto quiero decir que cada persona es un mundo, y que no todos los que padecemos el Síndrome de KT tenemos las mismas limitaciones.

 

Alguien me dijo una vez que no sabía que habían grados y grados en una enfermedad, pero lamentablemente, en esta enfermedad, los hay.

 

Sé que han muerto personas por hemorragias que nadie pudo parar y dicen que no mata, pero puede hacerlo, nunca podemos bajar la guardia y aún menos cuando lo llevas por dentro, como es mi caso. No sólo tengo ese cavernoma, ojalá fuera así de sencillo, tengo mucho más que eso, como ya dije, mis zonas externas afectadas son mínimas por que a mí me salío más por dentro, de cintura hacia abajo.

 

Otro día os cuento más.

 

Silvia.

     

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